El vicepresidente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira, auguró hoy que la tubería para prolongar el minitrasvase del Ebro hasta Barcelona para afrontar la sequía se acabará utilizando más para abastecer al Camp de Tarragona desde la desalinizadora de Cunit (Tarragona) que no a la capital catalana, por lo que defendió que debe construirse la infraestructura pese a las lluvias de los últimos días.
Después de que los alcaldes de ERC de las Terres de l'Ebre (Tarragona) reclamaran que se congelara la obra tras el episodio lluvioso, Carod apuntó que "puede pasar que se construya esta tubería pero que nunca se utilice para llevar agua del Ebro hacia Barcelona, sino todo al contrario. El Govern desea que sea así".
En declaraciones a Com Ràdio recogidas por este medio , opinó que "las tuberías se deben hacer" ante el "peligro de que en cinco meses la mayoría de catalanes se queden sin agua".
"Los países modernos son los que se avanzan", aseveró Carod, que añadió: "Seríamos un gobierno poco serio si confiáramos que si llueve un poco más ya lo tenemos resuelto".
Además, el vicepresidente de la Generalitat advirtió que el Govern "no podría aceptar de ninguna manera un sistema de financiación que no fuera el previsto" por el Estatut. "Que no nos vengan ahora con según qué historias de que debemos estar todos de acuerdo", alertó Carod.
Opinó que el presidente de la Generalitat, José Montilla, "ha puesto al Govern de Catalunya y al país en su sitio" al exigir un nuevo modelo de financiación más justo para Catalunya en los plazos establecidos por el Estatut.
"No es sólo que Catalunya no pueda esperar más, es que hay una ley", dijo en referencia al Estatut.