Foto: Reuters Ampliar WASHINTON, (OTR/PRESS) Michelle Obama, la esposa del candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos, Barack Obama, se está preparando para su posible papel de primera dama. Durante la campaña electoral de su esposo ya le han caído varias críticas sobre su actitud y algunas de sus declaraciones, una situación a la que deberá acostumbrarse si Obama llega al poder. Para ello cuenta con el ejemplo de sus antecesoras y sobre todo con el de la esposa de George W. Bush, Laura, de quien dice que es "cercana, racional y con experiencia en estos temas". Michelle realizó estas declaraciones en el programa matinal de la ABC 'The View', en donde agradeció la actitud de Laura Bush, que la defendió después de que la opinión pública estadounidense la criticara por unas declaraciones que había hecho anteriormente. Durante una entrevista, la esposa del candidato demócrata declaró: "Por primera vez desde que soy adulta estoy orgullosa de mi país", unas palabras por las que fue tachada de antipatriota por muchos sectores. Ante esto, la inquilina de la Casa Blanca salió en defensa de la esposa de Obama, señalando que la prensa había omitido de esa frase la palabra 'realmente' antes de 'orgullosa', lo que cambiaba de contexto sus declaraciones. Además sus declaraciones continuaban: "No estoy orgullosa porque Obama lo esté haciendo bien, sino porque veo a la gente con ganas de cambio". De este modo, quiso retractarse ante la audiencia y señaló a la presentadora del espacio Barbara Walters: "Evidentemente amo a mi país, y en ninguna otra parte fuera de Estados Unidos mi historia hubiese sido posible". TENDRÁ QUE MEDIR SUS PALABRAS Así, declaró que con esta experiencia ha aprendido que a partir de ahora y, si finalmente su marido se convierte en presidente, tendrá que medir sus palabras. "Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice", explicó en declaraciones recogidas por otr/press, en las que reconoció que esto será una de las cosas más difíciles que tendrá que afrontar. "Cuando alguien es candidato a la presidencia o cuando se es la esposa del candidato, todo lo que uno diga, será examinado y a menudo mal interpretado", concluyó. Durante su intervención en este programa, de gran audiencia en Norteamérica, también habló de su marido. Michelle reconoció que en un principio no quería que Obama se lanzara a la campaña presidencial. "Le dije: ¡Oh no! ¡Por favor!", comentó.
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